- ¿Cómo que vas a salir mamá?
- Si mi vida, voy a salir...
- ¿Con quién, con tus amigas? No sabía que tenías amigas que salen de joda...
- Claro que salen mis amigas, Miriam y Graciela van al bingo sábados y domingos...
- Pero hoy es jueves mamá...
- Si mi vida ya sé...
- ¿Y entonces? ¿A dónde van?
- No voy a salir con ellas...
- ¿Y con quién vas a salir?
- Con Jose...
- ¿Jose? Jose, Jose... ¿Se llama Josefina? ¿Quién es? No la conozco...
- José María se llama...
- Jaja, ¿José María? jaja ¡Tiene nombre de hombre!
- Y sí, él es un hombre...
- ¿Cómo? ¿Qué dijiste?
- Que José María es nombre de hombre porque él es un hombre...
- Si, si, te entendí... ¿Pero vas a salir con un hombre?
- Si ¿Qué tiene?
- ¡Tiene que sos mi mamá! ¡Sos una mamá desde el mismo día en que nací! ¡Las mamás no salaen con hombres mamá!
- Las mamás divorciadas si...
- ¡Las mamás divorciadas que no pasaron los 40 mamá! ¡Vos tenés 60 años! ¿Cómo vas a salir con un tipo? ¿En qué cabeza cabe?
- ¡Ay estás celoso! ¡Estás celoso no puedo creerlo! Jajaja
- ¡No estoy celoso mamá! ¿Pero quién es ese tipo? ¿Por qué te invitó a salir?
- No me invitó a salir...
- No entiendo...
- Lo invité yo...
- ¿Qué?
- ¿Qué qué?
- ¿Lo invitaste a salir vos?
- Si, lo invité a salir yo, ¿qué tiene?
- ¡Tiene que sos una señora que además es una mamá! ¡Eso de una mujer invitando a salir a un hombre es una bobada recién inventada hace un par de años! ¡Todavía no se ha probado lo suficiente como para ver si en verdad funciona ! ¡Mirá si se piensa que sos una veterana promiscua y después resulta que el tipo es medio raro y te quiere dar con un látigo o al de eso!
- Jajaja, no seas bobo, lo conozco hace años, es un amor Jose...
- ¿De dónde lo conocés?
- De la empresa...
- ¿Trabaja contigo? ¿Quién es, tu jefe?
- Jajaja, no, no...
- ¡Dale mamá decime quién es, no te hagas la misteriosa, no estoy jugando!
- Bueno mi vida no te pongas así, Jose entró de cadete hace dos años, en enero lo ascendieron y empezó a trabajar en las oficinas, es simpático, siempre nos llevamos bien y cuando empezamos a trabajar juntos y vernos todos los días ocho horas, bueno...
- ¿Cadete? ¿El viejo trabajaba de cadete hasta el año pasado? ¡Es un fracasado mamá!
- ¿Quién te dijo que era viejo?
- ¿Qué?
- Bueno, me tengo que ir, dale un besito a mamá...
- ¡Que besito! ¡Pará! ¿Qué edad tiene?
- Bueno mi vida me tengo que ir, después te sigo contando, dame un besito, dale...
- ¡Decime qué edad tiene carajo!
- Bueno si no me querés dar te doy yo... ¡Muaaaaa!
- ¡Vení para acá mamá!
- ¡Chau, me fui! ¡Tenés comida en el micro! ¡Te amo!
- ¡Mamá venía para acá, no me dejés hablando solo! ¡Mamá!
jueves, 9 de enero de 2014
martes, 7 de enero de 2014
Primera vez
- Vamos a ir al cine a la función trasnoche a ver una de acción. Pedimos la promo de pop grande y dos cocas de medio. Después a la pizzería de la esquina del club, comemos una cuatro quesos, tomamos un par de cervezas y vamos a casa para ver el telechat. Cuando termine hacemos el amor.
- ¿Vamos a hacer todo lo que vos quieras?
- ¿Te parece mala idea?
- No es eso, es que no me has dado siquiera chances de proponer alguna actividad para esta noche, ni sobre la comida me diste espacio para opinar...
- ¿No te gusta la cuatro quesos?
- Me gusta...
- ¿Entonces cuál es tu problema?
- No tengo ningún problema...
- Tu comentario sonó a planteamiento de problema...
- Más que problema fue una inquietud...
- ¿Qué te inquieta?
- No es que me inquiete...
- ¡Entonces qué! ¿Qué carajo te pasa, qué te molesta?
- ¡No es que me moleste, pero armaste una planificación de toda la noche sin consultarme absolutamente nada!
- Está sujeta a modificaciones, si planteás alguna...
- Está perfecto, no es eso, pero a mí me gusta más si conversamos las cosas entre los dos antes de decidirlas...
- ¡Bueno, tampoco te dije "vamos a casarnos el lunes y empezar a buscar un hijo"! ¡Te invité a ir al cine y a comer algo!
- Ya sé que no es algo del otro mundo, pero capaz que yo prefería ver una comedia en vez de una de acción...
- ¿Preferís ver una comedia?
- Me da igual...
- ¿Entonces por qué estás rompiendo las pelotas?
- No estoy rompiendo las pelotas, estoy planteando algo que no me gustó, nada más...
- ¡Hace un minuto me dijiste que no había nada que te molestara!
- Es que no me molestó, no me gustó, son cosas diferentes...
- Por favor explicame cuál es la diferencia entre algo que no te gusta y algo que te molesta porque te juro que no te estoy entendiendo...
- Por ejemplo, no me gustan los gatos, pero si voy a la casa de alguien que tiene uno no me molesta...
- ¡Ese ejemplo es una pelotudez, no tiene nada que ver con el tema en cuestión!
- ¡Todo lo que yo digo es una pelotudez, todo lo que yo digo siempre está mal!
- ¡Te acabo de invitar a ir al cine por el amor de dios! ¿Cómo eso termina mutando en una discusión?
- Yo no estoy discutiendo...
- ¿Ah no?
- ¿Qué te parece?
- Me parece que quiero el divorcio. Mañana llamo a mi abogado, vos llamá al tuyo antes del medio día así ya programamos para encontrarnos el jueves a las 15:00 para iniciar el papeleo, llamá a tu madre también para que vaya a buscar a los nenes a la escuela en caso de que demoremos y no lleguemos a levantarlos a las 17:00. Esa misma noche hablamos con ellos y les explicamos la situación, ya son grandes para entender, primero hablamos los dos con los dos al mismo tiempo, después yo hablo media hora con el chico mientras vos hablás con el grande, cuando terminemos cambiamos y hablamos media hora más por separado, sólo que esta vez vos con el grande y yo con el chico. De noche dormís en el sillón.
- ¿Qué decís? ¡No estamos casados, no tenemos hijos!
- ¡Y nunca los vamos a tener, si es la primer vez que te invito a salir y ya empezás con esa actitud!
- ¿Vamos a hacer todo lo que vos quieras?
- ¿Te parece mala idea?
- No es eso, es que no me has dado siquiera chances de proponer alguna actividad para esta noche, ni sobre la comida me diste espacio para opinar...
- ¿No te gusta la cuatro quesos?
- Me gusta...
- ¿Entonces cuál es tu problema?
- No tengo ningún problema...
- Tu comentario sonó a planteamiento de problema...
- Más que problema fue una inquietud...
- ¿Qué te inquieta?
- No es que me inquiete...
- ¡Entonces qué! ¿Qué carajo te pasa, qué te molesta?
- ¡No es que me moleste, pero armaste una planificación de toda la noche sin consultarme absolutamente nada!
- Está sujeta a modificaciones, si planteás alguna...
- Está perfecto, no es eso, pero a mí me gusta más si conversamos las cosas entre los dos antes de decidirlas...
- ¡Bueno, tampoco te dije "vamos a casarnos el lunes y empezar a buscar un hijo"! ¡Te invité a ir al cine y a comer algo!
- Ya sé que no es algo del otro mundo, pero capaz que yo prefería ver una comedia en vez de una de acción...
- ¿Preferís ver una comedia?
- Me da igual...
- ¿Entonces por qué estás rompiendo las pelotas?
- No estoy rompiendo las pelotas, estoy planteando algo que no me gustó, nada más...
- ¡Hace un minuto me dijiste que no había nada que te molestara!
- Es que no me molestó, no me gustó, son cosas diferentes...
- Por favor explicame cuál es la diferencia entre algo que no te gusta y algo que te molesta porque te juro que no te estoy entendiendo...
- Por ejemplo, no me gustan los gatos, pero si voy a la casa de alguien que tiene uno no me molesta...
- ¡Ese ejemplo es una pelotudez, no tiene nada que ver con el tema en cuestión!
- ¡Todo lo que yo digo es una pelotudez, todo lo que yo digo siempre está mal!
- ¡Te acabo de invitar a ir al cine por el amor de dios! ¿Cómo eso termina mutando en una discusión?
- Yo no estoy discutiendo...
- ¿Ah no?
- ¿Qué te parece?
- Me parece que quiero el divorcio. Mañana llamo a mi abogado, vos llamá al tuyo antes del medio día así ya programamos para encontrarnos el jueves a las 15:00 para iniciar el papeleo, llamá a tu madre también para que vaya a buscar a los nenes a la escuela en caso de que demoremos y no lleguemos a levantarlos a las 17:00. Esa misma noche hablamos con ellos y les explicamos la situación, ya son grandes para entender, primero hablamos los dos con los dos al mismo tiempo, después yo hablo media hora con el chico mientras vos hablás con el grande, cuando terminemos cambiamos y hablamos media hora más por separado, sólo que esta vez vos con el grande y yo con el chico. De noche dormís en el sillón.
- ¿Qué decís? ¡No estamos casados, no tenemos hijos!
- ¡Y nunca los vamos a tener, si es la primer vez que te invito a salir y ya empezás con esa actitud!
viernes, 3 de enero de 2014
Gabardina
- ¿A qué hora pasan la película esa del tipo de los lentes negros y la gabardina?
- Ni idea
- Fijate ahí en la revista del cable
- ¿En qué canal la dan?
- Y yo que sé! Fijate ahí en la revista del cable...
- Claro pero para fijarme tengo que saber en que canal viste que la iban a pasar...
- Y yo que sé que canal... Tiene que haber una lista por películas, que uno busque la película y te diga en que canal la pasan...
- La revista va por canales, te dice la programación de cada canal en cada día del mes, hay que fijarse por canal
- Mirá en la parte de atrás a ver si no aparece listado por película...
- ¡Qué no, que no tiene sentido, si fuese así, entre todos los programas y películas que pasan en el cable habría miles de listas!
- No perdemos nada con fijarnos. Mirá en la parte de atrás, dale...
- ¿Tenés que verlo para creerme? ¿Ves que acá no hay ninguna lista por películas? ¿Ves? Sólo por canal. Así que si querés ver esa película más vale que te acuerdes en qué canal viste la propaganda...
- Amor no digas "propaganda", "propaganda" se le dice a los avisos políticos.
- Es lo mismo, me entendiste perfecto...
- No va en entender o dejar de entender. Tenemos un idioma riquísimo, si alguien se molestó en inventar una palabra para cada cosa, vamos a usar cada palabra para su cosa, sino el pobre hombre, al final, se pasó la vida inventando palabras para que todo a nuestro alrededor tenga su correspondiente vocablo y uno va se caga en su esfuerzo y llama "propaganda" a algo que no lo es.
- ¡Me da igual como se llame, si querés ver la película esa del tipo con los lentes y la gabardina, más vale que te acuerdes en qué canal la pasan, porque yo no pienso pasarme la noche entera leyendo la revista del cable canal por canal hasta dar con esa puta película, que ni sé como se llama, pero que por tu descripción podría tratarse perfectamente de Matrix, y vos sabés bien que a mí no me gustan las películas de Keanu Reeves!
- No es Matrix, es otra...
- ¿Cuál?
- No me acuerdo el nombre...
- ¡No te acordás el nombre, no te acordás el canal, no sabés a qué hora la dan!
- Bueno pero sé que la dan en el cable, con esa información ya sabemos de entrada que en los canales de aire no tenemos que buscar, ahí se reducen cuatro o cinco canales, si restamos los de deportes, los de cocina, los dibujitos, los canales para viejas, el canal vasco, el italiano, los de documentales y los que antes pasaban música que ahora pasan reallitys, la lista de búsqueda se reduce considerablemente ¿Ves que estás exagerando? ¡No son ni diez canales en los que hay que buscar! Vamos leyendo película a película y vas a ver que cuando leas la película de la que te hablo, te vas a dar cuenta sin que yo te diga nada, de qué película se trata, tampoco hay tantas películas de hombres con lentes negros y gabardina...
- Bueno, pero sólo porque no quiero discutir más y para que te des cuenta que esto que vamos a hacer es una pérdida de tiempo. Empiezo, canal 215, 00:00 hrs, Terminator II: El Juicio final...
- ¡Esa, esa!
- ¿Qué? ¿Cómo que esta? ¡Si Terminator no usa gabardina!
- ¡Claro que usa gabardina!
- ¡Que no, que Terminator usa campera y pantalones de cuero!
- ¿Me vas a decir a mí, que nací a finales de los 80', que me crié con Terminator, la Mortal Kombat, Super Campeones y los Osos Gummi, que Terminator, mí Terminator, no usa gabardina? Ya mismo te lo voy a googlear para que veas. A ver, "Google, Terminator, Imágenes" ahí está, ves, gabardina...
- ¡Eso es una campera!
- ¡Campera es lo que usaba Gadget, ignorante en vestuario!
- ¡Gadget usaba gabardina cabeza de termo!
- Bueno da igual, ahora que sé en qué canal la pasan no voy a seguir perdiendo tiempo tratando de educarte. Es lo mismo, lo dije mal yo, da igual, no hagas un escándalo de ésto que vos dijiste "propaganda" y yo no te dije nada...
- ¡No vas a comparar "propaganda" con "gabardina"!
- Claro que no, gabardina es lo que usa Terminator, propaganda es la que hacen los políticos...
jueves, 2 de enero de 2014
CELOPATIA
-¿Me pasé todo el puto día cocinando para que ahora vengas y me digas que no tenés hambre?
- ¿Y qué querés que haga? ¡No tengo hambre! Dejalo para mañana...
- ¿Para mañana? ¿Qué lo deje para mañana?
- Claro
- ¿Y qué hago con las velas, el vino tinto que abrí, los pétalos de rosa que tiré sobre la cama?
- Dejá todo para mañana, que aparte hoy me duele la cabeza
- ¡Que te duele la cabeza! ¡Además de no tener hambre que te duele la cabeza!
- Ojalá tuviese hambre, ojalá no me doliese la cabeza, pero no lo puedo controlar, es mi cuerpo, está raro, se siente mal, preciso descansar un poco, debe ser eso... Mucho trabajo.
- ¡Pero si fue tu primer día de trabajo en un año y medio!
- ¿Y qué te parece? No estoy acostumbrado, ni física ni mentalmente...
- ¿Hay otra? ¿Eso eso, hay otra?
- ¿Otra que?
- ¡Otra mujer, otra mujer! ¡No te hagas el boludo!
- ¡Pero Raquel de dónde voy a sacar otra mujer si hace un año y medio que prácticamente no salgo de casa!
- ¡Yo que sé, será alguna de esas atorrantas que tenés de compañeras en el laburo!
- ¡Pero Raquel hace cinco minutos que llegué de mi primer día de trabajo, no sabés ni siquiera si tengo compañeras o laburo rodeado de machos!
- ¿Tenés compañeras?
- No empieces con la celopatía Raquel...
- ¡Vos no empieces, no empieces a tratarme de loca!
- ¡Pero si no dije nada Raquel!
- ¡Que plancho, que te cocino que te lavo, encima hace un año y medio que no trabajás! ¡Pago las cuentas, las mías y las tuyas, las de la casa, las de tu vieja! ¡Te pago el celular hijo de puta, para que te escribas a escondidas con las trolas de tus compañeras!
- ¡Pero Raquel si ni siquiera sabés si tengo compañeras!
- ¡Por algo no me decís con quién trabajás!
- ¡Es que no me has dado la oportunidad de decirte!
- ¡Y bueno decime, decime!
- ¿Te vas a tranquilizar?
- ¡Estoy tranquila, estoy tranquila!
- ¡No estás tranquila Raquel, no estás!
- ¡Y cómo querés que esté tranquila si me decís que no estoy tranquila cuando estoy tranquila! ¡Sabés que me altera que me digas "tranquilízate" si ya estoy tranquila, lo sabés!
- Te dije tranquilízate porque no te vi tranquila...
- ¡Me voy a tranquilizar cuando me digas con quién carajo trabajás!
- Somos tres en la oficina...
- ¿Qué carajo me importa cuántos son? ¡Te pregunté con quién, con quién!
- Si me seguís hablando así no te voy a contar nada...
- ¡Son mujeres! ¿Son las dos mujer no?
- Hablando con ese tono no vas a sacarme ninguna información...
- No quiero que las veas más, elegí ellas o yo...
- ¡Si todavía no te dije si son o no mujeres!
- ¡Yo sé que sí, por algo no me decís!
- Bueno, pensá lo que quieras...
- ¡Ellas o yo!
- Suponiendo que sean mujeres, ¿qué querés que haga? Son compañeras de trabajo, las voy a seguir viendo aunque no quiera...
- Renunciá...
- ¿Qué?
- ¡Qué renuncies!
- ¿Y las cuentas quién las paga?
- Las sigo pagando yo...
- ¿Segura?
- Si...
- ¿Quién va a cocinar, lavar, planchar, barrer y todas las demás tareas de la casa mientras yo me paso el día entero en la calle buscando un trabajo acorde a mis estudios, capacidad y experiencia, con una buena remuneración y horarios flexibles?
- Yo.
- Me parece que es una tontería renunciar a otro trabajo por tus ataques de celos, pero bueno, está bien, voy a renunciar...
- ¿En serio?
- Si...
- Gracias mi amor, creo que va a hacer lo mejor para nuestra relación...
- De golpe me vino hambre, ¿comemos?
- Dale, ya está abierto el vino tito, ¿te sirvo?
sábado, 14 de diciembre de 2013
Depende
- Si, ¿y?
- ¿Y? ¡Que sos grande para seguir dependiendo de tus viejos! ¡Conseguite un laburo!
- Yo ya laburo...
- Un laburo en serio, normal, algo que te de un ingreso fijo, que te permita independizarte de una vez.
- ¿Independizarme de quién?
- ¡De tus padres!
- ¿Y de los jefes que voy a tener cómo hago para independizarme? Voy a seguir dependiendo de un tercero, salvo que cumpliendo órdenes, horarios, haciendo algo que no me llena y corriendo el riesgo de que por H o por B un día me den una patada en el culo y quede sin laburo ¿Ahí qué hago, vuelvo a lo de mis viejos?
- No puedo creer que te cueste tanto abandonar el nido...
- No es eso, algún día me voy a ir (supongo) pero cuando pueda valerme por mí mismo, sin trabajar para otro, sin ser explotado por un patrón sudando como un burro mientras él o ella la levanta en pala y me tira las sobras.
- No seas exagerado, hay laburos buenos, tenés estudios y capacidad, podés conseguir algo por un buen sueldo que te de para comprarte la ropa que te gusta, salir a bailar, comer afuera...
- No estoy hablando de cantidad sino de proporción, puedo cobrar muy muy bien, aún así me seguirá molestando que otro se lleve diez veces más si soy yo el que le hace ganar esa plata. A ver si entendés, no va por la guita, prefiero ir a una plaza a tomar mate en vez de salir a bailar, ropa tengo suficiente y si quiero comer afuera me hago unos refuerzos y los como en la playa. Si voy a depender de alguien prefiero depender de mis padres que de un desconocido que encima me cae mal.
- ¡Todo el mundo labura en más o menos las mismas condiciones, que se le va hacer! Sí, es verdad, es una cagada laburar para otro, pero bueno, por ahora es lo que hay, no queda otra a veces...
- Claro, a veces no queda otra, pero en mi caso si: hacer lo que me gusta, ganar dos pesos y seguir laburando hasta que un día pueda trabajar para mi mismo sin depender de la ayuda de mis viejos...
- ¿Llegará eso algún día?
- Ni idea, ¿y vos crees que algún día dejarás de pasarte cuarenta horas semanales mirando el reloj ansiosa para salir del trabajo y poder ir al shopping, comprar la ropa que te gusta, comer afuera y salir a bailar?
- ¿Y? ¡Que sos grande para seguir dependiendo de tus viejos! ¡Conseguite un laburo!
- Yo ya laburo...
- Un laburo en serio, normal, algo que te de un ingreso fijo, que te permita independizarte de una vez.
- ¿Independizarme de quién?
- ¡De tus padres!
- ¿Y de los jefes que voy a tener cómo hago para independizarme? Voy a seguir dependiendo de un tercero, salvo que cumpliendo órdenes, horarios, haciendo algo que no me llena y corriendo el riesgo de que por H o por B un día me den una patada en el culo y quede sin laburo ¿Ahí qué hago, vuelvo a lo de mis viejos?
- No puedo creer que te cueste tanto abandonar el nido...
- No es eso, algún día me voy a ir (supongo) pero cuando pueda valerme por mí mismo, sin trabajar para otro, sin ser explotado por un patrón sudando como un burro mientras él o ella la levanta en pala y me tira las sobras.
- No seas exagerado, hay laburos buenos, tenés estudios y capacidad, podés conseguir algo por un buen sueldo que te de para comprarte la ropa que te gusta, salir a bailar, comer afuera...
- No estoy hablando de cantidad sino de proporción, puedo cobrar muy muy bien, aún así me seguirá molestando que otro se lleve diez veces más si soy yo el que le hace ganar esa plata. A ver si entendés, no va por la guita, prefiero ir a una plaza a tomar mate en vez de salir a bailar, ropa tengo suficiente y si quiero comer afuera me hago unos refuerzos y los como en la playa. Si voy a depender de alguien prefiero depender de mis padres que de un desconocido que encima me cae mal.
- ¡Todo el mundo labura en más o menos las mismas condiciones, que se le va hacer! Sí, es verdad, es una cagada laburar para otro, pero bueno, por ahora es lo que hay, no queda otra a veces...
- Claro, a veces no queda otra, pero en mi caso si: hacer lo que me gusta, ganar dos pesos y seguir laburando hasta que un día pueda trabajar para mi mismo sin depender de la ayuda de mis viejos...
- ¿Llegará eso algún día?
- Ni idea, ¿y vos crees que algún día dejarás de pasarte cuarenta horas semanales mirando el reloj ansiosa para salir del trabajo y poder ir al shopping, comprar la ropa que te gusta, comer afuera y salir a bailar?
miércoles, 11 de diciembre de 2013
Dormir
- ¿Te vas a dormir ya?
- Si.
-¿Pero ya ya?
- Si, ya ya, ¿Por?
- No, por nada...
- Decime.
- No importa...
- ¿Querías un vaso de agua? ¡Andá a buscarlo vos, no seas mala!
- ¡No quería un vaso de agua! ¿Por qué siempre me hablás como si fuese una molestia? ¡No quería un vaso de agua!
- ¿Qué querías?
- ¿Por qué querría querer algo?
- ¿Por qué me preguntaste "te vas a dormir ya"?
- Por otra cosa.
-¿Qué cosa?
- Ahora no importa, hasta mañana...
- No te pongas pendeja, decime.
- ¿Pendeja? ¿Cuál es tu problema mijio? ¿Por qué me hablás así?
- ¿Y qué querés que te diga si te hacés la misteriosa? ¿Me vas a decir qué querías?
- No tengo ganas de que me hables así, hasta mañana.
- No seas boba, te estoy hablando bien, ¿me decís por favor por qué me preguntaste si me iba a dormir ya?
-...
-¿Me decís?
-....
-¿Me escuchás?
- ...
- ¿Te dormiste ya?
- Si.
-¿Pero ya ya?
- Si, ya ya, ¿Por?
- No, por nada...
- Decime.
- No importa...
- ¿Querías un vaso de agua? ¡Andá a buscarlo vos, no seas mala!
- ¡No quería un vaso de agua! ¿Por qué siempre me hablás como si fuese una molestia? ¡No quería un vaso de agua!
- ¿Qué querías?
- ¿Por qué querría querer algo?
- ¿Por qué me preguntaste "te vas a dormir ya"?
- Por otra cosa.
-¿Qué cosa?
- Ahora no importa, hasta mañana...
- No te pongas pendeja, decime.
- ¿Pendeja? ¿Cuál es tu problema mijio? ¿Por qué me hablás así?
- ¿Y qué querés que te diga si te hacés la misteriosa? ¿Me vas a decir qué querías?
- No tengo ganas de que me hables así, hasta mañana.
- No seas boba, te estoy hablando bien, ¿me decís por favor por qué me preguntaste si me iba a dormir ya?
-...
-¿Me decís?
-....
-¿Me escuchás?
- ...
- ¿Te dormiste ya?
miércoles, 4 de diciembre de 2013
Opinión
- Podés decir lo que quieras, pero no voy a cambiar de opinión.
- ¡No tiene sentido que te coloques en esa posición!
- Ya sé todo lo que vas a decir. No me interesa. Ninguno de tus argumentos va a cambiar lo que pienso.
- ¿Por qué?
- Porque no.
- ¡Qué sabés si todavía no te dije nada!
- No sigas, no tiene sentido.
- ¿Qué no siga con qué?
- Con ésto.
- Si tan convencida estás de lo que pensás, ¿por qué el miedo a escucharme?
- ¿Miedo? ¿Quién habló de miedo?
- Sino estás dispuesta a escuchar mis argumentos es porque tenés miedo de que te convenza, tenés miedo de que yo tenga razón y tengas que retractarte. Tenés miedo a aceptar que estás equivocada, para tu ego sería rebajarse, aceptar la derrota...
- Si tuvieras razón te sería más sencillo darme los argumentos adecuados, ya me hubieras convencido hace rato...
- ¡Pero si no me dejas hablar!
- ¿Ah no y qué estás haciendo ahora?
- No juegues, sabés de que te estoy hablando.
- ¡Viste, estás hablando, te estoy dejando hablar!
- ¡Sí pero no de lo que te quiero hablar!
- ¿Y por qué no me hablás de lo que me querés hablar en vez de hablarme de cosas de las cuales no querés hablar?
- ¡Porque dijiste que no ibas a cambiar de opinión diga lo que diga!
- Esto que estás diciendo no ayuda en nada a que cambie de opinión. Estás hablando pero sin decir nada...
- Bueno, escuchá lo que tengo para decir y después me decís. Si seguís pensando lo mismo bien, pero al menos dame el derecho a replica.
- Podés decir lo que quieras, pero no voy a cambiar de opinión.
- ¡No tiene sentido que te coloques en esa posición!
- Ya sé todo lo que vas a decir. No me interesa. Ninguno de tus argumentos va a cambiar lo que pienso.
- ¿Por qué?
- Porque no.
- ¡Qué sabés si todavía no te dije nada!
- No sigas, no tiene sentido.
- ¿Qué no siga con qué?
- Con ésto.
- Si tan convencida estás de lo que pensás, ¿por qué el miedo a escucharme?
- ¿Miedo? ¿Quién habló de miedo?
- Sino estás dispuesta a escuchar mis argumentos es porque tenés miedo de que te convenza, tenés miedo de que yo tenga razón y tengas que retractarte. Tenés miedo a aceptar que estás equivocada, para tu ego sería rebajarse, aceptar la derrota...
- Si tuvieras razón te sería más sencillo darme los argumentos adecuados, ya me hubieras convencido hace rato...
- ¡Pero si no me dejas hablar!
- ¿Ah no y qué estás haciendo ahora?
- No juegues, sabés de que te estoy hablando.
- ¡Viste, estás hablando, te estoy dejando hablar!
- ¡Sí pero no de lo que te quiero hablar!
- ¿Y por qué no me hablás de lo que me querés hablar en vez de hablarme de cosas de las cuales no querés hablar?
- ¡Porque dijiste que no ibas a cambiar de opinión diga lo que diga!
- Esto que estás diciendo no ayuda en nada a que cambie de opinión. Estás hablando pero sin decir nada...
- Bueno, escuchá lo que tengo para decir y después me decís. Si seguís pensando lo mismo bien, pero al menos dame el derecho a replica.
- Podés decir lo que quieras, pero no voy a cambiar de opinión.
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