- Si, ¿y?
- ¿Y? ¡Que sos grande para seguir dependiendo de tus viejos! ¡Conseguite un laburo!
- Yo ya laburo...
- Un laburo en serio, normal, algo que te de un ingreso fijo, que te permita independizarte de una vez.
- ¿Independizarme de quién?
- ¡De tus padres!
- ¿Y de los jefes que voy a tener cómo hago para independizarme? Voy a seguir dependiendo de un tercero, salvo que cumpliendo órdenes, horarios, haciendo algo que no me llena y corriendo el riesgo de que por H o por B un día me den una patada en el culo y quede sin laburo ¿Ahí qué hago, vuelvo a lo de mis viejos?
- No puedo creer que te cueste tanto abandonar el nido...
- No es eso, algún día me voy a ir (supongo) pero cuando pueda valerme por mí mismo, sin trabajar para otro, sin ser explotado por un patrón sudando como un burro mientras él o ella la levanta en pala y me tira las sobras.
- No seas exagerado, hay laburos buenos, tenés estudios y capacidad, podés conseguir algo por un buen sueldo que te de para comprarte la ropa que te gusta, salir a bailar, comer afuera...
- No estoy hablando de cantidad sino de proporción, puedo cobrar muy muy bien, aún así me seguirá molestando que otro se lleve diez veces más si soy yo el que le hace ganar esa plata. A ver si entendés, no va por la guita, prefiero ir a una plaza a tomar mate en vez de salir a bailar, ropa tengo suficiente y si quiero comer afuera me hago unos refuerzos y los como en la playa. Si voy a depender de alguien prefiero depender de mis padres que de un desconocido que encima me cae mal.
- ¡Todo el mundo labura en más o menos las mismas condiciones, que se le va hacer! Sí, es verdad, es una cagada laburar para otro, pero bueno, por ahora es lo que hay, no queda otra a veces...
- Claro, a veces no queda otra, pero en mi caso si: hacer lo que me gusta, ganar dos pesos y seguir laburando hasta que un día pueda trabajar para mi mismo sin depender de la ayuda de mis viejos...
- ¿Llegará eso algún día?
- Ni idea, ¿y vos crees que algún día dejarás de pasarte cuarenta horas semanales mirando el reloj ansiosa para salir del trabajo y poder ir al shopping, comprar la ropa que te gusta, comer afuera y salir a bailar?
sábado, 14 de diciembre de 2013
miércoles, 11 de diciembre de 2013
Dormir
- ¿Te vas a dormir ya?
- Si.
-¿Pero ya ya?
- Si, ya ya, ¿Por?
- No, por nada...
- Decime.
- No importa...
- ¿Querías un vaso de agua? ¡Andá a buscarlo vos, no seas mala!
- ¡No quería un vaso de agua! ¿Por qué siempre me hablás como si fuese una molestia? ¡No quería un vaso de agua!
- ¿Qué querías?
- ¿Por qué querría querer algo?
- ¿Por qué me preguntaste "te vas a dormir ya"?
- Por otra cosa.
-¿Qué cosa?
- Ahora no importa, hasta mañana...
- No te pongas pendeja, decime.
- ¿Pendeja? ¿Cuál es tu problema mijio? ¿Por qué me hablás así?
- ¿Y qué querés que te diga si te hacés la misteriosa? ¿Me vas a decir qué querías?
- No tengo ganas de que me hables así, hasta mañana.
- No seas boba, te estoy hablando bien, ¿me decís por favor por qué me preguntaste si me iba a dormir ya?
-...
-¿Me decís?
-....
-¿Me escuchás?
- ...
- ¿Te dormiste ya?
- Si.
-¿Pero ya ya?
- Si, ya ya, ¿Por?
- No, por nada...
- Decime.
- No importa...
- ¿Querías un vaso de agua? ¡Andá a buscarlo vos, no seas mala!
- ¡No quería un vaso de agua! ¿Por qué siempre me hablás como si fuese una molestia? ¡No quería un vaso de agua!
- ¿Qué querías?
- ¿Por qué querría querer algo?
- ¿Por qué me preguntaste "te vas a dormir ya"?
- Por otra cosa.
-¿Qué cosa?
- Ahora no importa, hasta mañana...
- No te pongas pendeja, decime.
- ¿Pendeja? ¿Cuál es tu problema mijio? ¿Por qué me hablás así?
- ¿Y qué querés que te diga si te hacés la misteriosa? ¿Me vas a decir qué querías?
- No tengo ganas de que me hables así, hasta mañana.
- No seas boba, te estoy hablando bien, ¿me decís por favor por qué me preguntaste si me iba a dormir ya?
-...
-¿Me decís?
-....
-¿Me escuchás?
- ...
- ¿Te dormiste ya?
miércoles, 4 de diciembre de 2013
Opinión
- Podés decir lo que quieras, pero no voy a cambiar de opinión.
- ¡No tiene sentido que te coloques en esa posición!
- Ya sé todo lo que vas a decir. No me interesa. Ninguno de tus argumentos va a cambiar lo que pienso.
- ¿Por qué?
- Porque no.
- ¡Qué sabés si todavía no te dije nada!
- No sigas, no tiene sentido.
- ¿Qué no siga con qué?
- Con ésto.
- Si tan convencida estás de lo que pensás, ¿por qué el miedo a escucharme?
- ¿Miedo? ¿Quién habló de miedo?
- Sino estás dispuesta a escuchar mis argumentos es porque tenés miedo de que te convenza, tenés miedo de que yo tenga razón y tengas que retractarte. Tenés miedo a aceptar que estás equivocada, para tu ego sería rebajarse, aceptar la derrota...
- Si tuvieras razón te sería más sencillo darme los argumentos adecuados, ya me hubieras convencido hace rato...
- ¡Pero si no me dejas hablar!
- ¿Ah no y qué estás haciendo ahora?
- No juegues, sabés de que te estoy hablando.
- ¡Viste, estás hablando, te estoy dejando hablar!
- ¡Sí pero no de lo que te quiero hablar!
- ¿Y por qué no me hablás de lo que me querés hablar en vez de hablarme de cosas de las cuales no querés hablar?
- ¡Porque dijiste que no ibas a cambiar de opinión diga lo que diga!
- Esto que estás diciendo no ayuda en nada a que cambie de opinión. Estás hablando pero sin decir nada...
- Bueno, escuchá lo que tengo para decir y después me decís. Si seguís pensando lo mismo bien, pero al menos dame el derecho a replica.
- Podés decir lo que quieras, pero no voy a cambiar de opinión.
- ¡No tiene sentido que te coloques en esa posición!
- Ya sé todo lo que vas a decir. No me interesa. Ninguno de tus argumentos va a cambiar lo que pienso.
- ¿Por qué?
- Porque no.
- ¡Qué sabés si todavía no te dije nada!
- No sigas, no tiene sentido.
- ¿Qué no siga con qué?
- Con ésto.
- Si tan convencida estás de lo que pensás, ¿por qué el miedo a escucharme?
- ¿Miedo? ¿Quién habló de miedo?
- Sino estás dispuesta a escuchar mis argumentos es porque tenés miedo de que te convenza, tenés miedo de que yo tenga razón y tengas que retractarte. Tenés miedo a aceptar que estás equivocada, para tu ego sería rebajarse, aceptar la derrota...
- Si tuvieras razón te sería más sencillo darme los argumentos adecuados, ya me hubieras convencido hace rato...
- ¡Pero si no me dejas hablar!
- ¿Ah no y qué estás haciendo ahora?
- No juegues, sabés de que te estoy hablando.
- ¡Viste, estás hablando, te estoy dejando hablar!
- ¡Sí pero no de lo que te quiero hablar!
- ¿Y por qué no me hablás de lo que me querés hablar en vez de hablarme de cosas de las cuales no querés hablar?
- ¡Porque dijiste que no ibas a cambiar de opinión diga lo que diga!
- Esto que estás diciendo no ayuda en nada a que cambie de opinión. Estás hablando pero sin decir nada...
- Bueno, escuchá lo que tengo para decir y después me decís. Si seguís pensando lo mismo bien, pero al menos dame el derecho a replica.
- Podés decir lo que quieras, pero no voy a cambiar de opinión.
domingo, 10 de noviembre de 2013
ARÁNDANOS
- No me dejás escuchar
- ¿Querés que te traiga sal?
- No gracias, está bien...
- ¿Cómo me quedó?
- Bien, ya te dije...
- ¿Seguro que no querés que te traiga sal? No le puse porque no sabía si te gustaba con sal o no.
- Me gusta sin sal, está bien, gracias...
- ¿Mañana a qué hora te vas?
- ¡Quiero escuchar la entrevista! ¡Por favor!
- Te pregunto para saber si me despierto más temprano para hacerte el desayuno...
- Yo me lo hago no te hagas problema.
- Te lo hago yo, no me cuesta nada.
- A mí tampoco me cuesta nada.
- Pero yo te lo hago, decime a qué hora te levantás.
- ¡Estoy viendo la entrevista pero no puedo escuchar nada! ¡Por favor!
- ¡Bueno pero decime a qué hora te levantás y no te jodo más!
- Me levanto temprano, a las siete y media.
- Ay es muy temprano...
- Si.
- ¿Te molesta si mañana no te hago el desayuno?
- ¡Me molesta que no pares de hablar mientras trato de escuchar una entrevista!
- ¿Por qué me hablás así? ¡Te hago la comida, te quiero preparar el desayuno y te enojás!
- Perdón, ya sé, sos un amor, dejame escuchar esto, son diez minutos y van al corte.
- Bueno me levanto igual, supongo que despertándome a eso de las siete me da el tiempo para prepararte un juguito, un café con leche y unas tostadas con mermelada. El marido de Miriam fue a Colonia y le trajo como cuatro bollones con mermeladas de diferentes sabores. Hoy pasó de tarde Miriam a tomar unos mates y me trajo un par de vasitos de requeson rellenos con mermelada, uno con una de duraznos y otra de una fruta rara que dice Miriam que es buenísima para todo, aranda se llama, es como la fambruesa pero violeta dice.
- Arándanos.
- ¿Lo qué?
- ¡Arándanos, arándanos!
- ¿Qué cosa decís? ¡Ay no te entiendo!
- ¡Debe ser mermelada de arándanos no de "aranda"!
- Ah sí, es de eso, de aranda.
- ¡Arándanos!
- Sí eso. Ah mirá, se fueron al corte, ahora sí, decime, ¿querés que te traiga sal?
- ¿Querés que te traiga sal?
- No gracias, está bien...
- ¿Cómo me quedó?
- Bien, ya te dije...
- ¿Seguro que no querés que te traiga sal? No le puse porque no sabía si te gustaba con sal o no.
- Me gusta sin sal, está bien, gracias...
- ¿Mañana a qué hora te vas?
- ¡Quiero escuchar la entrevista! ¡Por favor!
- Te pregunto para saber si me despierto más temprano para hacerte el desayuno...
- Yo me lo hago no te hagas problema.
- Te lo hago yo, no me cuesta nada.
- A mí tampoco me cuesta nada.
- Pero yo te lo hago, decime a qué hora te levantás.
- ¡Estoy viendo la entrevista pero no puedo escuchar nada! ¡Por favor!
- ¡Bueno pero decime a qué hora te levantás y no te jodo más!
- Me levanto temprano, a las siete y media.
- Ay es muy temprano...
- Si.
- ¿Te molesta si mañana no te hago el desayuno?
- ¡Me molesta que no pares de hablar mientras trato de escuchar una entrevista!
- ¿Por qué me hablás así? ¡Te hago la comida, te quiero preparar el desayuno y te enojás!
- Perdón, ya sé, sos un amor, dejame escuchar esto, son diez minutos y van al corte.
- Bueno me levanto igual, supongo que despertándome a eso de las siete me da el tiempo para prepararte un juguito, un café con leche y unas tostadas con mermelada. El marido de Miriam fue a Colonia y le trajo como cuatro bollones con mermeladas de diferentes sabores. Hoy pasó de tarde Miriam a tomar unos mates y me trajo un par de vasitos de requeson rellenos con mermelada, uno con una de duraznos y otra de una fruta rara que dice Miriam que es buenísima para todo, aranda se llama, es como la fambruesa pero violeta dice.
- Arándanos.
- ¿Lo qué?
- ¡Arándanos, arándanos!
- ¿Qué cosa decís? ¡Ay no te entiendo!
- ¡Debe ser mermelada de arándanos no de "aranda"!
- Ah sí, es de eso, de aranda.
- ¡Arándanos!
- Sí eso. Ah mirá, se fueron al corte, ahora sí, decime, ¿querés que te traiga sal?
jueves, 3 de octubre de 2013
M'HIJO EL PAYASO (versión hardcore)
INT. SALA DE ESPERA SALA DE PARTOS –
NOCHE
Sala de
espera de un hospital en ruinas. Un PAYASO (27) camina nervioso de un lado a
otro. Lleva puesta una enorme nariz roja y un gorro de aviador. Viste saco de
leñador, pantalones de jean calzados por encima del ombligo, sostenidos por un
par de tiradores azules que cruzan por delante de una remera lisa naranja. Zapatos
marrones. El PAYASO detiene su andar, mira a derecha hacia una puerta
ancha de un blanco percudido con un letrero que reza “SALA DE PARTOS”. Junto a
la puerta dos carteles: uno de una NURSE (30) de mirada dulce pidiendo silencio
con su dedo índice; el otro un oxidado “PROHIBIDO FUMAR”. Nervioso saca un paquete de tabaco y hojillas.
Comienza a armar, pasa la lengua, saca una cajilla de fósforos pero antes de prender
el cigarrillo escucha que alguien le chista. Vuelve a mirar a derecha, esta vez
enfoca su vista en la NURSE del cartel Su postura ha cambiado, su entrecejo
está fruncido, sus labios apretados, su dedo señala a izquierda. El PAYASO (aún
con el cigarrillo en la boca) se refriega los ojos con la manga del saco, no
puede creer lo que está viendo. Recorre con la mirada en la dirección indicada
por el dedo de la NURSE, ésta señala el cartel de “PROHIBIDO FUMAR”. El PAYASO,
atónito, desarma con los dedos el cigarrillo mientras observa caer el tabaco al
suelo. Se escucha la puerta abrir y gritos de mujer antes de que vuelva a
cerrarse. El PAYASO gira la cabeza de inmediato, apunta sus ojos hasta la
puerta de la sala de partos y sale hacia ella disparado. Una ENFERMERA (27) aparece
recostada contra la puerta, se la ve agobiada. Lleva puesto un tapabocas, un
sombrero de nurse, su uniforme percudido (pantalón y túnica). El PAYASO se
acerca, se quita el gorro (vemos que está peinado con gel hacia atrás),
tamborilea sobre él con dedos nerviosos, mira a la ENFERMERA, le habla pero de
su boca sale un gracioso e inentendible chiflido.
SUBTÍTULOS PAYASO
¿Alguna noticia de mi pibe?
La
ENFERMERA lo mira extrañada, se baja el tapabocas, saca del bolsillo de su
túnica una petaca de whisky, bebe un sorbo y vuelve a entrar a la sala. Se
escuchan los gritos, el PAYASO trata de espiar hacia adentro. La puerta se
cierra.
El PAYASO
mira enfadado el cartel de la NURSE (volvió a su posición inicial). Saca su tabaco y sus hojillas, se arma un
cigarro. La NURSE vuelve a chistar. El PAYASO la mira, la NURSE señala el
“PROHIBIDO FUMAR”. El PAYASO saca el cigarro de su boca, de inmediato se coloca
de perfil, acerca su mano cerrada a sus labios y comienza a soplar como si
estuviese inflando su puño. A medida que sopla su dedo mayor se levanta hasta
quedar bien paradito, apuntando a la NURSE en claro gesto obsceno. El PAYASO le
dirige una mirada desafiante, vuelve a colocar el cigarro en su boca, saca sus
fósforos y lo enciende. La NURSE cambia nuevamente de postura, ahora sus manos
forman un arco alrededor de su boca, como si estuviese hablando al tiempo que
amplifica lo que dice. Por los altavoces se escucha la voz de la NURSE.
NURSE (OFF)
Enfermera Beatriz Galván presentarse en sala de espera. Enfermera
Beatriz Galván presentarse en sala de espera. Gracias.
La
ENFERMERA entra en la sala de espera, se escuchan jadeos de mujer los cuales
cesan al cerrar la puerta de la sala de partos. El PAYASO gira dándole la
espalda, continúa con el cigarrillo en la boca, pita nervioso. Detrás de sí la
ENFERMERA olfatea el aire, dirige una mirada inquisidora hacia el PAYASO y
camina enérgica hacia él. Lo voltea del hombro. Quedan cara a cara. El PAYASO
se mantiene inmóvil, sonríe como sí nada. La ENFERMERA se baja el tapabocas, lo
observa con rostro de piedra, inexpresiva, le saca el cigarro de la boca, fuma
una pitada profunda, lo tira al suelo y aplasta. Escupe el humo al PAYASO,
quien tose torpemente. La ENFERMERA entra a la sala de partos. El PAYASO, con
los labios caídos y las cejas curvadas hacia abajo mira a la NURSE, quien ha
vuelto a su posición inicial.
El PAYASO
camina nervioso de un lado a otro, detiene su andar, lleva nuevamente la mano
al bolsillo de donde antes sacó su tabaco. Siente un chistido. La NURSE señala
nuevamente el cartel de PROHIBIDO FUMAR. El PAYASO se detiene, acaricia su
mentón pensativo, mira el cartel de la NURSE, sonríe irónico y busca en su otro
bolsillo. Esta vez en lugar de tabaco saca un globo color azul. Comienza a
inflarlo, cuando va por la mitad aprieta los bordes del orificio por donde se
infla, dejando escapar un molesto silbido. La NURSE vuelve a pedir silencio, ahora
con mirada furiosa. El PAYASO infla el globo y cuando está lo suficientemente
grande lo ata y deja caer al suelo. Acompaña la caída con la mirada, ríe
ansioso. Repite la acción con infinidad de globos de diferentes colores.
La
ENFERMERA sale de la sala de partos con un bulto envuelto en sábanas. El PAYASO
suelta un globo a medio inflar, camina acelerado hasta la ENFERMERA, se para de
golpe, no aparta la mirada del bulto y con los dedos tamborilea nervioso sobre
su gorro. La ENFERMERA mira a su alrededor espantada, ¡toda la sala de espera
está llena de globos! Da el bulto al PAYASO como quien pasa una bolsa de papas.
El PAYASO comienza a hablar eufórico, de su boca vuelve a salir ese gracioso
chiflido.
SUBTÍTULOS PAYASO
¡Mi hijo, al fin! ¡Soy padre, soy padre!
La ENFERMERA parece haberse vuelto loca,
aplasta los globos tras el PAYASO, quien corre las sábanas descubriendo a su
HIJO. El HIJO tiene la cara pintada de blanco con una lágrima negra bajo un
ojo, lleva un bombín oscuro, camisa blanca y moño rojo. El PAYASO comienza a
chiflar angustiado.
SUBTÍTULOS PAYASO
¡Pero este niño no es un payaso, es un mimo! ¡Es un mimo!
El PAYASO mira a su alrededor con el
HIJO en brazos, chifla desesperado.
SUBTÍTULOS
¡Che este pibe no es mío! ¡Este pibe no es mío! ¡No es mío. No es míoooooooooooooo!
El cartel de la NURSE, una vez más, ha
cambiado de postura, ahora sonríe maléfica mientras hace cuernitos con una mano
sobre su cabeza.
FIN
CRÉDITOS
Al finalizar el corto, mientras pasan
los créditos vemos subtítulos en la zona inferior de la pantalla.
SUBTÍTULOS
El tipo era payaso, pero el hijo le salió mimo. O sea, la mujer lo cagó.
Para mí el final se entiende, pero el director me pidió que les explicara por
las dudas. Me llamo Victor, soy el señor de los subtítulos, tengo 40, mido 1-68,
ojos verdes, vivo en la Unión. Busco mujer entre 20 y 50 para relación seria.
jueves, 1 de agosto de 2013
Charla de dos tipos que no saben nada
LUIS- No me siento capacitado para votar la aprobación o no
del asunto.
NACHO- ¿Por qué lo decís?
L- ¡No tenemos datos!
N- ¡Sobran datos, pero hay que buscar, informarse!
L- Te estoy hablando de datos crudos, sin interpretación
mediante. Capaz que podés conseguir datos fiables pero si investigás
profundamente y por tu cuenta. Incluso así veo complicado que yo pueda llegar a
sentirme capacitado para decidir en un asunto como este.
N- ¿Decís que con los datos que podés recoger de los
informativos, los diarios, las radios y de internet, no podés colocarte en un
punto medio entre una postura y otra y llegar a razonamientos y conclusiones
más objetivas?
L- Hacer eso sería una especulación y nada más que eso, el
punto medio entre una postura y otra no tiene por qué ser lo más cercano a la
realidad, y si así lo fuera de todos modos seguiría sin ser la verdad en sí
misma. No podés confiar en lo que sale en los medios, el periodista es un
empleado que trabaja para una empresa, la empresa vive en gran medida de la
publicidad, es decir, el periodista no habla por él, habla por la empresa y la
empresa a su vez debe hablar por las corporaciones que la financian. Si yo te banco el alquiler de tu almacén y vos
ponés un cartel en la entrada que dice “Luis le pega a su mujer”, me estás
perjudicando, me van a meter en cana por tu cumpla, lo más lógico es que te deje
de pagar el alquiler (y que aparte te mande pegar). Es una locura, pero no
estoy diciendo nada que nadie sepa si digo que los medios masivos tienen
intereses creados a la hora de largar la información, intereses económicos y
políticos. Pensá otra cosa, ¿de dónde se saca la plata para las campañas
políticas? Algún subsidio tendrán, pero nada de todo eso es gratis. Los
militantes no financian las campañas políticas, podrán aportar o no, ¿pero
cuánto? Nada, o casi nada ¿Sabés cuánto sale el segundo al aire en la tanda
comercial en hora pico?
N- No ¿cuánto?
L- Ni idea, pero seguro que carísimo.
N- Si, seguro, y esa plata para las campañas sale también de
las corporaciones
L- Ni idea, pero de algún lado tiene que salir tanta guita
para televisión, radio, cartelería, y si la guita no sale de los militantes ni
del bolsillo de los políticos…
N- Ojo, capaz que los políticos ponen guita para las
campañas
L- Poner deben de poner, supongo, algo aunque sea, pero
estamos hablando de mucha guita, campañas a nivel país, con más presencia en
los medios que un shopping que acaba de abrir ¡No seas malo, es mucha guita, ni
Coca Cola hace campañas a esas escalas en un sólo país!
N- Seguro hay empresas que financian las campañas.
L- ¿Y por qué? ¿Por ideología? ¿Hay empresarios ricos y de
izquierda? Porque alguien financia también las campañas de izquierda ¿Cómo se
puede ser de izquierda y rico al mismo tiempo sin caer en la contradicción?
N- Volviendo al tema de los datos y esa cuestión ¿Qué pasa
con internet? Ahí depende de uno hacerse con la información y poder discriminar
que es fiable y que no.
L- Claro, internet por el momento está bastante
democratizado, igual se hace difícil conseguir fuentes fiables, aunque las
encontraras ¿cómo harías para comprobar realmente su fiabilidad? Además
reconocer o no la fiabilidad de una fuente de información depende también de la
persona, mi hermano, por ejemplo, llega a ver en youtube un tipo disfrazado de
doctor diciendo que la masturbación causa daños cerebrales permanentes y se
deja de hacer la paja.
L- Jaja, es cierto, hay mucha información en internet, es
difícil elegir que tomar en serio con tanta cosa junta, ni hablemos si tus
parámetros más altos de fiabilidad están delimitados por el “Yahoo Respuestas”.
N- ¿Me entendés ahora?
L- Si, es verdad, creo que yo tampoco estoy capacitado para
votar.
N- Ojo, capaz que hay gente que lo está, gente que tiene la
posta…
L- Y nosotros somos tremendos giles…
N- Lo somos
miércoles, 31 de julio de 2013
Charla al bajar de un bondi
HUGO: ¿Te diste cuánta la cantidad de cosas que pasan en un
bondi?
ELIANA: Si, de todo
H: ¿Por qué casi no se ven escenas ni en cine ni en
televisión que pasen arribe de un bondi?
E: En las películas yankees y europeas se ven bastantes
escenas en estaciones y en trenes o subtes
H: Pero en las comedias venezolanas, mexicanas, en las
brasileras o las argentinas, ¿cuántas
escenas arriba de un tren has visto?
E: No sé, no me he fijado, pero unas cuantas supongo
H: No, ni ahí, estoy seguro que casi no existen ni bondis ni
trenes en el cine latinoamericano y mucho menos en la tele
E: No sé, nunca presté atención
H: Creme, es así, hay miles de escenas de charlas arriba de un taxi o en autos, pero no en bondis ni en trenes ni en subtes. Me acuerdo de "Onibus 174", la película brasilera, pero ahí el tema no pasa por la dinámica diaria del bondi...
E: Capaz que se complica porque en Latinoamérica viaja mucha
más gente en trenes, no se puede parar el recorrido de un tren para una
filmación, y grabar en un bondi te deja con muy poco espacio para luces y esas
cosas.
H: ¿Y por qué no graban de noche cuando los trenes están
apagados?
E: Yo que sé
H: Otra cosa, grabar en un bondi no debe ser lo más cómodo
del mundo, pero en el cine y la televisión latinoamericana hay escenas de
acción, baleadas, persecuciones, miles de momentos que fueron filmados en baños
diminutos, y un montón de otras cosas, que ahora no me vienen a la mente, pero
que seguro son más difíciles de filmar que la dinámica interna del bondi.
E: ¿Estás diciendo que los guionistas y directores
latinoamericanos no viajan en bondi?
H: No, ni ahí. Es más, creo que es más probable que un
director de cine uruguayo viaje en bondi a que los hermanos Coen lo hagan.
E: ¿Entonces cuál es tu teoría?
H: No tengo ninguna
E: ¿Cómo que no tenés ninguna teoría? ¿Y a qué viene todo
este discurso?
H: No es un discurso, es una idea que me vino cuando bajé
del bondi y la estoy analizando por primera vez con vos
E: Ah bien, entonces si algún día de esto sale una gran
descubrimiento antropológico vamos cincuenta cincuenta en el reconocimiento
H: No sé, no le encuentro la explicación…
E: ¡Pará, me acordé!
H: ¿De qué?
E: ¿En "Whisky" no hay una escena que es arriba de un bondi?
H: ¡Creo que sí!
E: En realidad no me acuerdo si era en "Whisky" o en otra,
pero estoy segura de que era uruguaya (creo)
H: Me pasa lo mismo ¿Segura que no es en "Whisky"? ¿La vieja
no viaja a la fábrica o a la casa en bondi y la muestran contra la ventanilla
mirando para afuera con cara de nada?
E: Siempre está con cara de nada
H: Si, pero acá está con cara de nada mirando por la ventana
del bondi
E: ¿Y cuál es la diferencia?
H: En el caso particular de esta tipa, suponiendo que
efectivamente hay una escena de bondi interpretada por ella (creo que se
llamaba Marta en la película), la loca siempre tiene cara de nada, es verdad.
Pero podría sacar a Marta y ponerte a vos, haciendo lo mismo, mirando para
afuera, viajando en el bondi apoyando la cabeza en la ventana y con cara de
nada.
E: Jaja, me siento muy identificada con esa imagen, varias
veces viajé así, como una mutanta…
H: Mutante
E: No jodas, es lo mismo...
H: Creo que el bondi es el momento en el que más actividad
mental hay en mi cerebro. Pienso al mismo tiempo en lo que tengo que hacer
cuando llegue a casa, pienso en lo que me pasó en el día, en lo que voy a
comer, escucho música, hay olor a chivo o a perfume, pero está lleno de olores,
hay ruidos del motor, del engranaje, de la calle y los autos, están las charlas
de la gente que forman como un murmullo, el guarda que grita, alguno que lo
putea y el bondi entero sigue la discusión, tipos que tocan la guitarra, gente
que vive en la calle que se sube a pedir monedas. Bastante seguido me pasa que
estoy cerca de una mina linda y la miro haciéndome el gil, después me persigo,
siento que la estoy poniendo incómoda de tanto mirarla, dejo de hacerlo, trato
de evitarla y en una, sin querer, la miro y justo en ese preciso instante ella me
mira, y pienso “mierda, hace rato que no la miro y justo cuando ella me mira voy
y la miro, va a pensar que soy un pajero que no ha parado de mirarla”…
E: Jaja, te pasa de todo en el bondi
H: ¿A vos no?
E: Si, supongo que a mí también
H: ¿Será que nos da vergüenza nuestro transporte público y
por eso no los mostramos?
E: Motivos los hay…
H: O capaz que nadie le da la importancia que yo le doy a
las cosas que pasan cuando viajo en bondi…
E: Eso también puede ser…
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