lunes, 24 de agosto de 2015

CRISIS

Una mujer en un traje de esos que se usan para viajar en el tiempo, golpea a la puerta de otra mujer, igual a ella pero treinta años más joven.

- ¿Hola?
- Hola
- ¿Sí? ¿En qué la puedo ayudar?
-  En mucho, ¿puedo pasar?
- ¿Quién sos?
- Tu futuro...

Una vez adentro, se sientan a tomar el té.

- ¿Azúcar?
- No, gracias.

- ¿Te puedo hacer un comentario?
- Claro, decime...
- No lo tomes a mal, pero no podés caer así como así, de golpe, sin avisar.
- Uh, perdón, ¿estás muy ocupada? Me voy y vuelvo más tarde, ¿querés?
- No, no es eso, pasa que es algo fuerte encontrarse con una misma, yo que sé, vos por lo menos tuviste tiempo de prepararte mentalmente para el encuentro, para arrancar fuiste la de la idea de venir, pero para mí todo esto es muy raro.
- ¿Te pensás que para mí no?
- Sí, obvio que para vos también, pero para mí es raro y sorpresivo, ¿entendés la diferencia?
- Bueno, sí, pero yo pasé por esta misma situación cuando tenía tu edad y no recuerdo haber hecho tanta alharaca. Además, te veo y no sé, no te noto en estado de shock ni nada, te estás tomando todo con bastante naturalidad vos también...
- Sí, pero la cuestión no es cómo me lo estoy tomando, sino cómo me lo podría haber tomado, no pensaste en sí verte así, de golpe, podría haberme llegado a afectar o no...
- No entiendo a dónde querés llegar...

- A nada, simplemente creo que fuiste un poco egoísta, nada más...
- No te olvides que estás hablando contigo misma...
- Sí, pero no, a ver, vos sos yo pero sos vos, no yo, cierto que vos y yo somos yo, o vos, como prefieras decirlo, pero al mismo tiempo vos no sos yo porque sos vos, es decir, yo soy yo y vos sos vos, aunque hayas sido yo y en un futuro yo pueda llegar a ser vos...
- ¿Qué?
- Claro, somos la misma persona, pero al mismo tiempo no lo somos, es decir, uno no es, sino que va siendo, ¿entendés la diferencia?
- Había olvidado lo rebuscada que era de joven...

- No soy rebuscada, a ver, no es tan difícil de entender lo que estoy planteando, si yo te pego un cachetazo no nos va a doler a las dos, te va a doler sólo a a vos, ¿me seguís? Somos la misma persona pero al mismo tiempo no lo somos, y no pensanste en eso cuando viajaste en el tiempo, fuiste egoísta, pensaste en vos, sólo en vos y en tus necesidades...

- Ah, ¿yo soy la egoísta? ¿Y vos? ¿Alguna vez pensaste en mí vos? ¿Eh?
- ¿Eh? ¿De qué hablás? ¡Si ni existís todavía!
- Bueno, basta, no tiene sentido esta discusión, no vine para eso...
- Tenés razón, dejemosla acá... Che...
- ¿Qué?
- ¿Para qué viniste?
- No sé...
- ¿Cómo que no sabés?
- Bueno, sí, sé, pero me da vergüenza decirte...
- ¡Dale, decime!

Silencio...

- Gusto tuyo...
- ¿Qué?
- Eso, me gustás, siempre me gustaste...
- ¿En serio?
- ¡Dale, no te hagas la que no sabías!

Silencio incómodo...

- El portal electrocronologo se debilita minuto a minuto, el agujero dimensional tiene una duración limitada, el ectoplasma holístico de la superficie espacio-temporal de la sustancia ergonométrica no va a soportar mucho más la radiación de los ectositos...
- ¿Qué?
- Que tenemos poco tiempo, si no entro en el portal a tiempo, podría generar un cortocircuito intra-dimensional, el mundo como lo conocemos dejaría de existir...
- ¿Cuánto tiempo te queda?
- El suficiente como para que me des un besito...


lunes, 11 de mayo de 2015

CRISIS 10_05

EXT - CARRETERA DESOLADA - DÍA

El sol calienta el asfalto. El paisaje es inmenso, abierto, amplio, verde amarillento los pastos, despejados y azules los cielos.

HORACIO (30) espera de pie en medio de la carretera debajo de un paraguas negro. Mira su reloj, luego al horizonte. Abre el maletín que tiene a su costado y saca un larga-vistas. Observa por el aparato. A uno y otro lado de la carretera no se ve más que vacío.

RAQUEL (30) camina apresurada arrastrando una valija, a lo lejos divisa la figura de Horacio.

Horacio ve por sus larga-vistas acercarse a Raquel. Chequea la hora en su reloj.

Raquel llega hasta Horacio, detiene su andar, observa alrededor.

HORACIO

Llegás tarde...


RAQUEL

¿Y Pablito?

HORACIO

Llegás tarde...

RAQUEL

¿Dónde está Pablito?

HORACIO

Estás llegando tarde Raquel...

RAQUEL

No empieces Horacio, falta una hora para el acto...

HORACIO

Quedamos en llegar dos horas antes 
por si alguien llegaba 
temprano, para que supieran que era acá.

RAQUEL

Llegué temprano, falta una hora....

HORACIO

Habíamos quedado a las 10.

RAQUEL

No voy a empezar a discutir...

HORACIO

¿Quién está discutiendo? Yo no estoy discutiendo,
te recuerdo nada más lo que habíamos acordado.

RAQUEL

¿Dónde está Pablito?

HORACIO

No sé, no ha llegado, se debe haber retrasado 
por la llanta...

RAQUEL

¿La llanta? ¿Le hiciste traer la llanta Horacio?

HORACIO

Fue idea suya lo de la llanta...

RAQUEL

¿En serio fuiste capaz de hacerlo caminar 30 km 
arrastrando una llanta de camión desde su casa hasta acá?

HORACIO

Te repito, lo de la llanta fue idea suya, él está convencido de que no
se puede llevar a cabo  un acto con corte de ruta sin prender fuego
alguna llanta, ¿quién soy yo para decirle que no la traiga?

RAQUEL

Das asco...

HORACIO

Mire compañera, le voy a pedir dos cosas: primero, que me trate con respeto, de igual 
manera que la trato yo. Segundo, aprenda a separar, una cosa es nuestra relación
conyugal y otra es nuestra relación como compañeros de organización, ahora, acá, en este 
momento, no somos más que compañeros, por ende, debemos hacer el esfuerzo
de dejar de lado nuestras cuestiones personales por el bienestar del colectivo y tratarnos con respeto.

Mientras Horacio termina de hablar Raquel acuesta su valija y se sienta sobre ella. Saca de su cartera un cigarro, lo enciende y se pone a fumar.

HORACIO

No fumes Raquel...


Raquel no responde, sigue fumando. Horacio mira su reloj, luego observa el horizonte por el larga-vistas. Nadie se aproxima. 

Horacio guarda el aparato en su maletín. Mira a Raquel.

HORACIO

¿Y esa valija?

RAQUEL

Me voy de casa...

HORACIO

¿Cómo?

RAQUEL

Me voy de casa, ni bien llegue Pablito, le doy un beso, un abrazo, y me tomo el primer ómnibus a la ciudad.

HORACIO

¿Qué?

RAQUEL

Eso, que me voy a la ciudad. Vine al acto sólo para despedirme de Pablito.

HORACIO

¿Te vas?

RAQUEL

Sí.

HORACIO

¿No te vas a quedar al menos hasta que termine el acto?

RAQUEL

No.

HORACIO

¡No podés irte en medio del inicio de una revolución!

RAQUEL

¿Qué Revolución Horacio? ¿De qué hablás? Si sabés igual que yo que no va
a venir nadie al acto. Yo vine hasta acá para despedirme de Pablito, 
nada más, paso un rato con él y después me voy.

HORACIO

Estuvimos tres meses repartiendo volantes y difundiendo el acto por megáfono en
el pueblo, los vecinos van a venir, vas a ver, están interesasdos en escuchar la proclama...

RAQUEL

No va a venir nadie...


lunes, 13 de abril de 2015

TRES GATOS LOCOS - CAPÍTULO UNO

SARITA (30), CAMILO (30) y GERARDO (30) en medio de la calle en una ruta desierta.

Sarita intenta prender fuego una llanta de camión, girando en ella una vara de madera sobre hojas secas y pasto. Cerca, Gerardo se esconde del sol, sentado bajo un paraguas negro. Más atrás, Camilo, de pie, camina inquieto con un megáfono en la mano.

GERARDO
-Disculpe compañera, reitero: creo que es en vano que sigamos perdiendo tiempo en intentar prender fuego la llanta. Es hora de asumir nuestra derrota. Saber desistir forma parte del resistir. Que hayamos perdido una batalla, no significa que perderemos la guerra.

SARITA
- Mire compañero, el compañero Camilo trabajó muchísimo para poder conseguir esta llanta de camión y caminó catorce kilómetros arrastrándola hasta acá. Después de todo el sacrificio que hizo, no puedo irle con que no le vamos a prender fuego la llanta, usted sabe como es el compañero Camilo de sensible, y lo entusiasmado que estaba él con prender fuego la llanta, así que ahora que se lo prometimos, la vamos a prender.

GERARDO
- Mire, discrepo compañera, el bienestar de un individuo no puede colocarse jamás sobre el bienestar del colectivo. Hace un sol bárbaro y va a ser imposible prender esa llanta con hojitas y un palito. Así que si Camilo quiere llorar, que llore, pero no podemos permitirnos poner en riesgo la salud de los miembros de esta comunidad, exponiéndolos a los rayos del sol, a estas horas de la tarde, sin la protección adecuada, estando justo debajo del agujero de la capa de ozono. Menos aún sin un motivo real que lo justifique, como expresé anteriormente, esta vez nos tocó perder, no vino nadie a la marcha, es hora de asumirlo con dignidad y frente en alto. Reconozcamos que si ni usted, ni yo, ni Camilo estamos capacitados para prender fuego una llanta de camión, menos lo estamos para llevar adelante una revolución.

SARITA
- Mire compañero si quiere irse se va, yo esta llanta la voy a prender con lo que encuentre a mano, capaz me lleva tres días, pero la voy a prender. Esta marcha no se termina hasta que se prenda fuego la llanta y Camilo la vea encendida al menos un ratito. Le dimos nuestra palabra, y no existe nada en el mundo más valioso que la palabra. Si se olvidó de traer los elementos que había prometido traer para facilitar la incineración de la llanta, no importa, ahora de nada vale quejarse, prendamos fuego la llanta con lo que tenemos, Camilo ve las llamas un ratito y nos volvemos para casa.

GERARDO
- Compañera, reconozca su responsabilidad en aquello que equívocamente señala como mi negligencia, mencione por ejemplo que tuvimos que salir a las apuradas porque usted demoró en aprontarse...

SARITA
- Mire compañero, usted está faltando a la verdad, es  perfectamente consciente, al igual que el resto de los compañeros del partido, que no fue de ninguna manera mi responsabilidad, sino la suya. Salimos apurados no porque estuviésemos llegando tarde a la manifestación, sino porque usted, compañero, quería llegar dos horas antes ¡Dos horas antes quería llegar! ¿Se da cuenta de que hay algo en usted que no es normal? ¿Lo ve compañero? Preciso sólo saber eso, ¿usted, compañero, está enterado que no es normal?

GERARDO
- No es necesario que levante la voz al hablarme, y mucho menos aún para descalificarme como lo hace... Recuerde lo importante que es para la construcción de un diálogo entre seres que se hacen llamar a sí mismos "tolerantes", enfocarse en lo argumentado,  sin caer en la bajeza de atacar al emisor del argumento. Si entre nosotros mismos, que nos llamamos compañeros, nos dirigimos con tanta prepotencia, de forma colérica y buscando humillar a nuestro interlocutor haciendo uso de tan penosa soberbia, ¡piense entonces qué lejos estamos de los valores que pregonamos! No me interesa extenderme más sobre este asunto, sólo le ruego que no vuelva a insultarme jamás, de lo contrario me veré obligado a exigir su destitución del partido.  

SARITA
- Alcahuete...



domingo, 14 de diciembre de 2014

Los mareados

-         - Che qué dulce que está el olor del incienso, ¿no?
-          - Sí, re rico, ¿viste?
-          - Sí, está rico… ¿Pero no te parece que sino abrimos una ventana puede llegar a ponerse medio dulzón de más?
-          - ¿Vos decís?
-          - Sí, no sé, por ahora me encanta, pero están todas las ventanas cerradas y a medida que se empiece a consumir el incienso, esto se va a empezar a llenar de humo, y encima es de ese humo dulzón pesado, tengo miedo de que nos termine mareando…
-         -  Sí, puede ser, ¿abrimos la ventana así se va?
-          - No, dejá, está lindo así, está calentito, si vemos que se empieza a hacer medio insoportable ahí entonces sí, abrimos…
-          - Bien…

-          - Tengo la boca seca… 
-          - En la heladera hay jugo
 - Sí, ahora voy…


-          - Che, está un poco como espeso el aire ya, ¿no?
-          - Verdad, larga humo como loco el coso ese...
-          - Sí, habría que abrir la ventana…
-          - Sí…
-          - ¿La abrís vos que estás más cerca?
-          - Sí, ahora voy…

-          - Me tengo que cortar el pelo…
-          - Yo para mí que lo tenés bien así…
-          - Sí, yo que sé, puede ser, pero me da calor, quiero tenerlo más corto…


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-          - Al final nunca tomaste jugo, debes tener la boca re contra seca…
-          - Y vos al final no abriste la ventana, ¿no te está mareando el humo? Abrí, a mí me da lo mismo…
-          - Sí, un poco me está mareando sí. Es como mucho humo y muy muy dulzón, tengo miedo que además de marearme me termine empalagando, y si me empalago sería una cagada porque me re gusta este incienso en realidad…
-          - Fa, hace tiempo que no escuchaba la palabra “empalagar”, yo creo que nunca me empalagué…
-         -  ¿Con nada?
-          - No, con nada… A ver, una vez ponele que comí demasiado dulce de leche, me cayó como el orto, pero después a los días ya estaba comiendo galletitas María con dulce de leche...
-          - Yo las hacía alfajor, ponía una galletita, abundante dulce de leche y después usaba otra galletita de tapa…
-          - Claro, yo hacía lo mismo, lo mejor era cuando apretabas las tapas…
-          - ¡Sí sí, y después salían tiritas de dulce de leche por lo agujeros de las galletitas!
-          - Sí, y le pasabas la lengua a ese dulce de leche y al que se salía por los bordes…

-          - En fin, nada, eso, llegué a sentirme mal mil veces, pero creo que nunca me empalagué…
-          - ¿En serio? Pa, yo me empalagué demasiadas veces, un embole… Está de menos porque uno se empalaga cuando algo le gusta mucho y no lo puede soltar, y al no poderlo soltar llega un momento en que uno se satura de eso que tanto le gusta al punto que ya su cuerpo lo rechaza, es como sufrir una sobredosis…
-          - Uh, ¿en serio? ¿Para tanto decís?
-          - Sí, es terrible…
-          - Uh… Menos mal que nunca me empalagué…
-          - Sí, créeme, tenés mucha suerte…

-          - Yo conocí a un tipo que le encantaban las naranjas y un día cuando era chico de tanto comer naranjas se empalagó, y anduvo con cagalera, vómitos, y que sé yo, y después de grande nunca más pudo volver a comer naranjas…

-         -  ¿Enrique?
-          - Claro, Enrique…
-          - Sí, cierto, una vez me contó…
-        

-          - ¿Viste qué bueno queda el humo con las luces de la lámpara?
-          - Sí, estaba viendo eso, se marcan los ases cuando lo atraviesan…
-          - Le da al ambiente un no sé qué…

-          - Una vez vi unos tipos que estaban haciendo una película o algo así, y para hacer humo calentaban en una lata oxidada un fondito de glicerina líquida. A los cinco minutos el lugar entero estaba lleno de humo, y no era un cuartito, era  el salón de fiestas de un edificio de apartamentos que hace como veinte años atrás había sido tremendo hotel. No sé qué tendrá que ver pero esto del incienso me hizo acordar a eso, el humo tiene su magia… En fin...

-          - 
-          - ¿…?
-          - 
-          - ¿Vas a cerrar la ventana entonces?
-          - Perdón, ¿qué decías? Me mareé…

sábado, 19 de abril de 2014

34 personas

- ¿Vino por el aviso del diario?
- ¿Qué diario, qué aviso? No, no, yo vine por lo de Leguizamo... 
- Leguizamo acaba de salir...
- ¿De qué diario hablaba?
- Yo no hablé de ningún diario...
- ¡Usted me preguntó si yo venía por el aviso del diario!
- Leguizamo acaba de salir ¿Quiere que le deje algún recado? 
- Sí ya escuché eso, por ahora no pienso dejarle nada dicho. Está cambiando de tema ¿Por qué está cambiando de tema?
-¡Porque usted me está hablando de un diario y yo no sé de qué diario me habla!
- Miré un par de líneas más arriba ¿Qué ve?
- No sé, nada...
- Preste atención...
- Estoy prestando atención pero no veo nada...
- ¿No ve que todo lo que decimos está siendo escrito ahora mismo?
- Si, eso si lo veo, ¿y?
- ¿No le parece sorprendente?
- No, el tipo está ahí escribiendo desde que empezamos la conversación, ¿no lo había visto?
- Si , pero pensé que usted no...
- ¿Por qué no lo habría visto yo y usted sí?
- No sé, me pareció, no lo noté tan entusiasmado como yo, asumí que no se había dado cuenta que ese tipo está ahí escribiendo todo lo que decimos al tiempo que lo decimos ¿"Transcribiendo" se dice?
- Si, es curioso, pero deja de serlo cuando uno empieza a aparecer en varios cuentos, se vuelve rutinario. En fin, ¿qué tiene que ver quien nos escribe con el diario del cual usted me estaba hablando?
- ¿No es este su primer cuento? ¿Es ésto un cuento? Para mí no, pero...
- No, no, no, ya he participado en varios...
- ¿No es un cuento?
- No es mi primer cuento, y sí, es un cuento...
- ¿Siempre como extra?
- ¡No somos extras pibe, somos los protagonistas!
- ¿En serio? Qué bueno... Bien, cuénteme del diario...
- Yo no le hablé de ningún diario, usted me habló a mí de él...
- ¿De quién, de Leguizamo?
- Del diario...
- ¿Yo?
- Si...
- ¿De verdad? Puede ser, estoy confundido...
- ¿Mareado?
- Es que este tipo usa sólo guiones para escribir los diálogos...
- Cierto, podría al menos ponerles A) y B) ...
- ¿Fuimos hablando uno y uno?
- ¿Cómo uno y uno? No entiendo...
- Claro, uno y uno: hablaste vos, al guion siguiente hablé yo, al tercero vos, al cuarto yo y así sucesivamente... ¿Se entiende?
- Si, creo que fuimos uno y uno...
- Bueno, empecemos a contar los guiones de acá para adelante. A este guion le ponemos guion uno y empezamos a numerarlos para arriba. Así ya sabemos que vos sos los números pares y yo los impares...
- Me parece mejor ponernos A) y B), si pones 1), 2)...33), 34), puede dar a confusión, el lector podría llegar a pensar que son 34 personas diferentes...
- El lector no es un estúpido...
- Eso lo estás diciendo vos...
- ¡Yo no estoy diciendo nada!
- Estas insinuando. Vamos che, ¿pensás que es bobo, que no ve lo que estás haciendo?
- ¡Esto lo estás haciendo vos no yo! Además, ¿cómo sabés que es "bobo" y no "boba"? ¡Machista!
- ¿Machista? ¡Si soy mujer!
- Mentira, vos sos el tipo la mujer soy yo...
- ¿Al principio no éramos los dos hombres?
- Somos tres...
- ¿Vos quién sos?
- C)...

sábado, 29 de marzo de 2014

Brad Pitt

- ¿Me querés?
- Claro...
-¿ Me querrías más si tuviera éxito?
- ¿Éxito en qué?
- No sé, en cualquier cosa, si fuera un tipo exitoso, ¿me querrías más?
- Te querría lo mismo...

- ¿Y si me querrías lo mismo por qué me preguntaste "éxito en qué"?
- No sé, se me ocurrió preguntar, nada más...
- Por algo preguntaste y entiendo tu pregunta. A vos te daría lo mismo si yo fuera accionista de una multinacional, no te interesa esa clase de éxito...
- ¿Y qué clase de éxito se supone que me interesa?
- Si yo fuera un artista, por ejemplo, un artista reconocido, eso te gustaría, ¿no?
- Supongo que no me molestaría...
- ¿No te molestaría o te gustaría? Son cosas diferentes...
- La verdad que me da lo mismo...
- Pero si yo fuera tremendo actor, por ejemplo, ¿no te gustaría que en cada juntada con tus amigas te pregunten en qué proyecto ando? ¿No te gustaría hacerte la misteriosa y responderles con una sonrisa y una excusa, "perdón, lo sé casi todo pero mi novio me tiene prohibido hablar del tema"?
- ¡Qué pavada estás diciendo!
- ¿No te gustaría tener un novio actor?
- ¡Vos sos mi novio, me gustás y te quiero aunque no seas actor!

- ¡"Aunque", "aunque no seas actor"! ¿Te estás escuchando? ¿Escuchaste ese "aunque"? ¿Sabés qué significa? Significa que preferirías un novio actor y no un tipo cualquiera que labura en un trabajo de mierda como el que tengo yo. Un tipo más interesante, alguien con quién cada día de tu vida sea diferente, alguien que te tome del brazo y te lleve a volar, lejos de la rutina...
- No me interesa la profesión de aquel que tengo a mi lado, me interesa más su personalidad, independientemente de lo que haga para ganarse la vida...

- ¿Te parezco más interesante que Brad Pitt? ¿Mi personalidad te parece más interesante que la suya?
- No preguntes boludeces...
- ¿Te parezco más interesante que Brad Pitt? ¿Crees que a alguien en el mundo podría llegar a parecerle más interesante que Brad Pitt?
- Estás profundizando demasiado en un tema completamente absurdo...
- ¡Contestame carajo! ¿Te parezco más interesante que Brad Pitt?
- Me parecés una persona muy interesante, por algo estoy con vos, no puedo compararte con Brad Pitt porque a él no lo conozco...

- Cuando me conociste, ¿te parecí a primera vista más interesante que Brad Pitt?
- ¿A qué querés llegar? No tiene sentido, además, ¿no podrías haber elegido un ejemplo de actor "sexy" menos cliché con el cual compararte?
- ¿"Sexy"?
- Si, por favor, no es algo que estés escuchando por primera vez de mi boca, existen rankings en programas de televisión, revistas, hay hasta blogs que se ocupan de decir quién es más y menos sexy en el mundo de los famosos y Brad Pitt hace años que viene teniendo un lugarcito en esas listas...

- ¿Brad Pitt te parece más sexy que yo?
- No voy a contestar esa pregunta...
- ¿Por qué?
- Porque ya sabés la respuesta y de todas maneras eso no tiene nada que ver con el amor que siento por vos...
- No sé la respuesta, decimela...
- ¿No sábes la respuesta?
- No...
- ¿No podés imaginartela?
- No, te repito la pregunta: ¿Brad Pitt te parece más sexy que yo?
- ¡Martín por favor, no sigas con esto!
- ¡Contestame, contestame! ¿Brad Pitt te parece más atractivo que yo?
- Si...
- ¿Qué?
- Si, me parece más atractivo que vos, tiene el cuerpo perfecto, a ver, el tipo vive para eso, está todo el día en el gimnasio, es un producto, está construido como tal, para ser atractivo, punto.
- ¿En serio Brad Pitt  te parece más atractivo que yo?
- ¡Martín! ¿De nuevo? Si, ya te dije, es un prototipo, no es una cosa real, vos sí, vos sos lindo, bueno, simpático, un pibe normal, sí, pero no por eso menos interesante...

- ¿Y te parece más interesante que yo? Porque eso al final no me lo contestaste...
- Ya te dije que eso no lo puedo saber sin conocerlo...
- ¿Y tus amigas?
- ¿Qué pasa con mis amigas?
- ¿Preferirían que Brad Pitt te acompañe a sus cumpleaños o prefieren que vaya yo?
- Eso se lo tendrías que preguntar a ellas...

- Pasame el teléfono de Clara...
- ¿Para qué?
- Le voy a preguntar...
- ¿Qué cosa?
- Lo de Brad Pitt...

domingo, 2 de febrero de 2014

INTERÉS

- No puedo hablar con alguien como vos...
- ¿Por?
- Somos muy diferentes...
- ¿A qué te referís?
- Es que me cuesta mucho no ser como soy y para poder escucharte tengo que hacer un esfuerzo sobre humano para ser otra persona...
- ¿Eh?
- Claro, yo, como yo, nunca te presetaría atención más de cinco minutos ¿Me entendés? Por favor, no me mal interpretes, no estoy diciendo que las cosas que decís no sean interesantes, a mí me interesan, pero no tanto como para hablar de ellas más de cinco minutos ¿Se entiende?
- ¿No te interesa la alimentación orgánica?
- Claro que me interesa, me parece super importante, y está buenísimo saber qué aportan las semillas de lino y qué enfermedades puede ayudar a prevenir el té de perejil, pero no sé, yo soy más de otro palo...
- ¿Qué palo?
- A ver, cómo te explico ¿Te gusta la cumbia colombiana?
- Nunca escuché...
- ¿Y la música electrónica?
- Me encanta...
- ¿Ves? A eso me refiero, yo soy muy cumbia colombiana como para vos y vos muy punchi punchi como para mí...
- ¿Yo soy muy punchi punchi? ¿A qué te referís?
- ¿No entendiste la alegoría?
- ¿Fue una alegoría o una comparación?
- No sé bien cuál es la diferencia, da igual, ¿no entendiste la comparación?
- No...
- Bueno, a ver... ¿La Habana o California?
- California, sin dudas...
- ¿Ves lo que te digo?
- Todavía no...
- Tus lentes de sol, por ejemplo...
- ¿Qué?
- Está nublado...
- ¿Y?
- Y vos andás con lentes de sol...
- ¿Y?
- Yo tengo lentes de sol también...
- Y...
- Y los uso cuando hay sol...
- Está bien, yo los uso independientemente de que haya o no sol, me gustan, me gusta que la gente no sepa dónde estoy mirando...
- A eso me refiero, a mí me gusta mirar a la gente, verle los ojos y que vean los míos, incluso a los desconocidos, caminando por la calle, no sé por qué, pero me gusta cuando la gente se mira, y si estoy hablando con una persona, con más razón, necesito mirarla a los ojos...
- ¿Querés que me saque los lentes?
- Sinceramente sí, me gustaría...

- Listo ¿Mejor?
- Wow, que lindos ojos...
- Gracias...
- Muy lindos, de verdad...
- Gracias...

- Retomando lo que trataba de explicarte antes, creo que vos sos muy Rocha y yo muy Coste de Oro, vos muy dilemas existenciales y yo más bien conflictos sociales... ¿Se entendió ahora?
- No del todo, pero supongo que estás tratando de decir que somos muy diferentes...
- De mundos diferentes...
- Claro...

- Pero tenés muy lindos ojos...
- Pero no te interesa nada de lo que digo...
- ¿Y a vos te interesa hablar del Chavismo?
- No...
- Bien, a vos tampoco te interesan los temas que a mí me interesan...
- No, pero vos también tenés muy lindos ojos...
- Gracias... ¿Querés venir a casa?
- Dale...